El origen de la palabra "huaso" tiene muchas teorías, historias, significados y discusiones. Se dice que el término en quechua significa lo rústico, tosco o grosero. Otros dicen que es un palabra tanto quechua como mapuche que quiere decir espalda o ancas, y que de aquí vendría la costumbre de los indígenas de llamar "huaso" a los hombre que veían sobre un caballo. El huaso con el paso del tiempo se ha llegado a transformar en todo un personaje. Algunos consideran que a quienes se les designa con ese apelativo es el hombre proveniente del campo o el que es atento, de buenos modales, conocedor del mundo campesino. Además se le atribuye una característica en la que muchos concuerdan: la picardía. Hay quienes dicen que en la vestimenta del huaso podemos apreciar la unión de las culturas española y mapuche. Por lo tanto, el traje del huaso incorpora una serie de accesorios que eran desconocidos para los nativos americanos. Es más, los mismos españoles incorporaron a sus atuendos un gran número de elementos árabes, quienes vivieron por mucho tiempo en la península Ibérica. Un traje cómodo La indumentaria huasa debe ser muy cómoda, ya que el huaso pasa gran parte del tiempo montando. Cada una de las piezas tiene una utilidad específica. En el rodeo, tanto el huaso como el caballo van vestidos con implementos típicos, que dependen, en gran parte, del gusto del jinete. Él se viste y calza utilizando elementos que pertenecen a la indumentaria huasa Hay diferentes "tenidas", por llamarlas de algún modo, que se diferencian claramente una de otra: Vestimenta de diario: hoy se han incorporado prendas tales como jeans o casacas, pero no puede faltar la chupalla o sombrero de paño. Vestimenta de faena: para el trabajo en el campo, es resistente y cómoda para andar a caballo. Cinta o cordón: El cinto del huaso es angosto y cae al lado izquierdo. Es generalmente negro, gris o beige. Faja: Es ancha, de lana roja u otro color fuerte y termina en flecos. Es muy larga de manera que pueda dar varias vueltas a la cintura. Camisa: Es de algodón blanco y puede ser con o sin cuello. Manta: Es una de las piezas más hermosas y es la que caracteriza a cada huaso. Consta de un tejido rectangular, de lana o hilo, según sea la región en que se fabrique, y tiene una abertura horizontal, para pasar la cabeza, coronada por un corbatín o rosa a cada extremo de dicha abertura. Generalmente la manta es de doble faz o reversible y suele tener bordados algunos elementos propios de la faena o la zona, como ramos de uvas, herraduras, hojas, copihues... Montura: Es la silla usada por el huaso para montar. Evolucionó de ser un par de cuerdo de cordero amarrados por medio de una cincha al lomo del caballo, hasta convertirse hoy en una cómoda montura. La montura chilena lleva dos cinchas que se afirman al caballo. Consta de diferentes parte: Estribo: El estribo es la pieza por donde el huaso o jinete introduce el pie. Esta fabricado con madera de quillay o naranjo. Los artesanos que se dedican a su elaboración lo adornan con tallados o labrados de flores o rosetones. El estribo va unido a la montura de la que cuelga a través de una correa llamada arcionera. El Rodeo en Chile Entre todas la fiestas y juegos típicos -de adultos- de nuestro país, el rodeo es uno de los más emocionantes, alegres y llenos de colorido. Actualmente, el rodeo es una práctica deportiva criolla que se rige por normas muy estrictas, pero se originó en el duro trabajo del campesino. Nació hace siglos, de la necesidad de ordenar el ganado. En cada primavera, los animales eran traídos desde los cerros, donde pasaban el invierno. Una vez reunidos, había que rodearlos en rápida carrera para separar los que pertenecían a distintos dueños. Finalmente, se les llevaba a los corrales. Hacerlos entrar por la "manga" o camino que lleva a cada uno de ellos era difícil, porque los vacunos se desordenaban y corrían desorientados. Dentro del corral, se apartaban los que iban a ser "arreglados" y los que debían marcarse. Todo esto en distras manos del huaso con su lazo y su caballo. Los animales bajaban, de los cerros briosos y rebeldes, de modo que controlarlos exigía mucha pericia. Dominarlos, era para los huasos motivo de gran satisfacción, porque así demostraban su capacidad y fortaleza física.
|